EL DESCONOCIDO DAKEMBERG – Jean Mazarin
Título original: Un fils pour la lignée
Traducción: Juan José Lignée
© 1977 by Jean Mazarin
© 1979 Nueva Situación S.A.
Pacarro 14 – Madrid
ISBN: 84-85483-05-1
Edición digital: Montenegro
CAPITULO I
Al final del año 3.130, el Imperio de los hombres de la Tierra se extendía sobre la totalidad del Universo. Desde hacía más de medio siglo, esta gigantesca federación estaba sometida a la ley de los emperadores arcturianos, que habían sucedido a la dinastía de los Ling en el trono. Outh el Rico reinaba así sobre dos billones de sujetos, pertenecientes a mil razas diferentes.
El Imperio acababa de escapar a una terrible guerra fratricida. En efecto, por una curiosa propiedad del universo, los hombres habían alcanzado los límites incluso sin darse cuenta y habían empezado a combatirse unos contra otros, cuando estalla la realidad. La tragedia se había evitado, pero algunos hombres ya habían muerto y el cuerpo de oficiales del ejército galáctico se desgarró por una nueva crisis.
Una familia pagó un tributo especialmente doloroso en este trágico episodio de la historia de los hombres de la Tierra. Julio V. Dakemberg, el general de las galaxias, encontró la muerte en un accidente ocurrido en el mismo lugar donde su hijo, Cyro, había sido abatido por una astronave que pertenecía a la flotilla mandada por su propio padre.
La esposa del general Dakemberg sobrevivió diecinueve años a la desaparición de los dos hombres de la familia, cuya dinastía se iba a extinguir después de siete siglos de combates al servicio del Imperio.
Encerrada en sus recuerdos y en el culto a su esposo, velando celosamente sus reliquias, la anciana incluso ni se ocupó de su segundo hijo, que era una chica. Muchos de los antiguos amigos de la familia y algunos médicos pensaron que la esposa del general había perdido la razón y que vivía en una especie de estado secundario, como si su propia vida se hubiera parado el día trágico en el que la dinastía Dakemberg se rompió.
Hacia el final del invierno de 3.149, Amalia Dakemberg se apagaba lentamente, minada por la pena que no había cesado de roerla desde aquel año trágico. Por una curiosa coincidencia, el Emperador Outh el Rico fue fulminado por una crisis cardíaca cuatro meses más tarde.
Su hijo, Outh el Sencillo, iba a sucederle. (more…)




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